«Létà perfetta», de Roberto Cotroneo
Roberto Cotroneo
Milán, Italia: Rizzoli, 1999
172 p.
Comentarios acerca de novelas publicadas después del año 2000.
Con Tristano muore Antonio Tabucchi entrega una estupenda novela en la que brillan sus «caprichos narrativos» característicos –historias contadas a medias, reflexiones aparentemente descontextualizadas y narración desde diferentes puntos de vista de un mismo suceso–, animados, por una vigorosa prosa que, desde el inicio, mantiene un vertiginoso y contundente monólogo. Sin embargo, más que en la narración o en las reflexiones, el atractivo principal de la novela radica en la vibración del monólogo y el vértigo con el que se combinan los recuerdos del personaje, sus desvaríos, sueños y divagaciones estimulados por la morfina a la que debe someterse a diario la voz narrante. Como es típico en Tabucchi, la acción se desarrolla haciendo referencia a una historia ausente, cuyo relato nunca llega al lector por completo, pero cuyos fragmentos pueden explicar la totalidad.
A medio camino entre la historia y la fantasía, Vita (Vida), es una apasionante novela épica, de estupenda factura lingüística y narrativa, que cuenta la historia de la familia Mazzucco y de su emigración a los Estados Unidos en los albores del siglo xx. El relato se centra en el viaje a Nueva York, en 1903, de los primos Vita y Diamante Mazzucco, de nueve y doce años respectivamente, y reconstruye tanto el drama como la picaresca de los inmigrantes italianos a la «ciudad de las ocasiones» en una sobrecogedora huida de la miseria del campo italiano. En su novela, valiéndose de una riqueza técnica muy variada y de un atento manejo del suspense, Melania Mazzucco retrata el gueto italiano de downtown, la descomposición social, el ambiente violento de la Mano Negra (mafia originaria) y la precoz historia de amor –que quedará inconclusa a causa del regreso intempestivo de Diamante a Italia– de los primos mencionados. Sin embargo el libro es también la historia de tres generaciones de la familia Mazzucco –la autora es nieta del personaje principal–: Vita y Diamante existieron realmente, al igual que la mayoría de los personajes y parientes mencionados y la pensión neoyorquina en la cual se desarrolla buena parte de la acción. En efecto, la autora ha recurrido a las memorias de familia, documentos y cartas de la época, a los archivos policiales de Brooklyn y a los archivos de la parroquia del ayuntamiento italiano de origen de los personajes, para escribir y documentar su historia.
El delirio de Turing, ganadora del V Premio Nacional de Novela, en 2002 –ya en 1997 Paz Soldán ha sido galardonado con el premio Juan Rulfo–, es una estupenda novela a caballo entre la nueva novela social y el género del suspense. Sin preciosismos lingüísticos, pero con un lenguaje conciso y trabajado, Paz Soldán logra hacer verosímil su historia, aún tratando temas tan candentes y difíciles como la informática, la globalización, el Internet, el Chat (elementos de los que se vale para recrear el mundo juvenil) o la crisis eco-nómica del tercer mundo como consecuencia del neoliberalismo. El delirio de Turing es, además, una novela capta al lector y lo mantiene en vilo con el manejo del suspense.
«[…]No es de muerte natural como muere un amor genuino, sino bañado en sangre, bajo los golpes que le asesta otro, no necesariamente genuino –porque allí las leyes del amor, ciegas a los títulos de nobleza, no tienen ninguna misericordia– pero sí oportuno y, sobre todo, impulsado por esa crueldad entusiasta que anima a todas las emociones jóvenes.»