Monday, April 19, 2010

«The Dream of Scipio», de Iain Pears

The Dream of Scipio
Iain Pears
Londres, Jonathan Cape, 2002


«How do we justify calling ourselves civilised, after all? Is it the books we read? The delicacy of our tastes? Our place in continuing a line of belief ando of common values which strech back a thousand years and more? All this, indeed, but what does it mean? How does it show itself? Are you civilised if you read the right books, yet stand by while your neighbours ara massacred, your lanas laid waste, your cities brought to ruin?»


El sueño de Escipión trata el clásico y apasionante tema del papel de la cultura en tiempos de guerra. A partir de tres personajes similares, hombres de letras representativos de su tiempo, el autor desarrolla otras tantas historias paralelas ambientadas en Provenza durante momentos históricos de crisis de la civilización europea: caída del Imperio romano (siglo V); la peste negra durante el exilio de la sede pontificia en Aviñón (siglo XIV), y la segunda guerra mundial. A partir de su investigación acerca del poeta provenzal Olivier de Noyen (1322), Julien Barnevue (1900-1943) descubre un manuscrito de Manlius Hippomanes, un aristócrata y letrado del siglo V que presenció la desaparición del Imperio romano y el dominio de burgundios y visigodos en Francia. Antes de su muerte, durante el asedio alemán, Barnevue reflexiona acerca del papel de la cultura en tiempos de guerra y revisa el concepto de civilización en Occiedente.

Espléndida novela histórica, ambientada en Provenza, que trata tres momentos paradigmáticos de la historia de Occidente en los que las calamidades humanas y políticas han puesto a prueba el concepto de civilización. Comparable con El nombre de la rosa de Umberto Eco, cuenta con una ventaja adicional: los tres momentos históricos tratados están al alcance del lector medio. Sobra decir, que el autor es un buen conocedor de la cultura clásica y que esta obra tiene  como telón de fondo  la obra de Cicerón, Sueño de Escipión  (Commentarii in Somnium Scipionis). 

La destreza del narrador ―también conocido como autor de novela de suspense, historiador del arte y periodista― junto con el tratamiento de los momentos históricos tan conocidos por el público en general, hacen de esta novela una interesante lectura. Asimismo, la sencillez con la que desarrolla sus argumentos y la elegancia de su prosa, hacen que la novela se recuerde copn gratitud, pues, además de entretener, enseña y pone en tela de juicio momentos clave de ideas como desarrollo, evolución o puereza y aboga por el mestizaje cultural y la síntesis.

Tras participar activamente en la primera guerra mundial y recibir una condecoración por su servicio militar, Julien Barnevue, un intelectual francés nacido en Vaison (pequeña ciudad de la Provenza), retoma su investigación acerca de la vida del malogrado poeta provenzal Olivier de Noyen (también oriundo de Vaison, nacido en 1322). Durante su investigación acerca de los escritos y testimonios acerca del poeta en la Biblioteca Vaticana, Barnevue descubre un ignoto manuscrito intitulado The dream of Scipio (El sueño de Escipión). El autor del manuscrito, Manlius Hippomanes, es un hombre de letras y aristócrata galo del siglo V que, con el fin de preservar la civilización y la cultura grecorromana, decide de convertirse en obispo católico y luchar contra los invasores bárbaros de su Provenza natal. Al caer Francia bajo el dominio alemán, durante la segunda guerra, Julien abandona París, como consecuencia del llamado oficial de Marcel, un viejo amigo de infancia, de fuertes confesión católica que trabaja en Provenza con el gobierno colaboracionista francoalemán, conocido como el Gobierno de Vichy. Pese a las buenas intenciones de Julien por proteger a las víctimas del régimen, valiéndose de las artimañas burocráticas y la desidia con la que puede desempeñar su trabajo, Marcel lo chantajea para que le revele el paradero de Bernard, un mutuo amigo comunista y activo ideólogo de la resistencia, con el fin de entregarlo a los alemanes. Ante la negativa de Julien, Marcel denuncia la verdadera identidad de su compañera sentimental, Julia Bronsen, judía de nacimiento. Tras la deportación de ella, Julien, quien incendia su casa materna con el fin de atraer la atención de su amigo Bernard y evitar así la celada tendida por Marcel, se inmola aprovechando el incendio provocado. A través de la investigación de Julien el lector descubre cómo Olivier de Noyen, tras gozar del favor del Cardenal Ceccani, cae en desgracia al revelar al Cardenal de Duux el complot de su protector, cuya finalidad consiste en hacer regresar la sede pontificia a Roma. En efecto Ceccani aprovecha el terror de los ciudadanos y, tras culpar a los judíos de un supuesto envenenamiento de las aguas, convence a los feligreses de devolver el papado a su sede originaria. El poeta, con el fin de liberar de la calumnia su admirado filósofo judío Levi Ben Gershon y a su sirvienta, de quien, pese a las diferencias es su enamorado, decide traicionar a Ceccani y denunciar el homicidio comepido por el Conde de Fréjus, quien asesina a su propia esposa, tras descubrir el adulterio de esta última con Luca Pisano ―pintor amigo de Olivier cuyo mecenas es, a su vez, el Cardenal Ceccani―, dando la culpa también a los judíos. Tras padecer el martirio de la amputación de la lengua y de las manos , por parte de los hombres del conde, Rebeca y Levi Ben Gershon son liberados y exonerados. Dentro de los documentos concernientes al poeta provenzal, hallados en la biblioteca del Vaticano, Julien descubre un ignoto manuscrito del aristócrata galo Manlius Hippomanes, autor de un compendio alegórico de la filosofía grecorromana estudiado tanto por Levi Ben Gershon como por Olivier de Noyen, quien hace una copia del manuscrito. Esta otra historia narra al lector cómo este aristócrata, con el fin de defender la civilización pagana de las invasiones bárbaras, se convierte en obispo católico y aliado de los burgundios, unos de los, a su juicio, más civilizados de los pueblos bárbaros. Sin embargo, para cumplir su cometido traiciona a los suyos, quienes a su vez lo desprecian por rendirse ante los bárbaros. Las tres historias que relata Iain Pears en la novela son una alegoría ejemplar que, al poner en tela de juicio el concepto de civilización, como la cita inicial lo manifiesta, hace un apelo a la tolerancia y al buen equilibrio entre las razones del corazón y las de la racionalidad, cuestionando a todos aquellos pensadores y hombres de acción que, en nombre de un futuro mejor, son capaces de apelar al asesinato de los opositores y al sacrificio del presente histórico.

1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Just want to say what a great blog you got here!
I've been around for quite a lot of time, but finally decided to show my appreciation of your work!

Thumbs up, and keep it going!

Cheers
Christian, iwspo.net

8:56 PM  

Post a Comment

Links to this post:

Create a Link

<< Home